Mi nombre es Katy Paola Jarquín Martínez, tengo 26 años de edad, soy casada, madre de dos niños y vivo en la comunidad de Santa Josefina.

Yo junto a otros jóvenes de 16 comunidades participamos en varios encuentros ludo pedagógicos en donde se nos formó en diferentes temáticas sobre la prevención de la violencia, la promoción de los derechos de los niños, la ruta de denuncia ante situaciones de violencia, como identificar factores protectores y de riesgo, entre otras; con el objetivo de poder transmitir esta información a los niño/as de las comunidades y que esto les sirva como medio de protección ante situaciones que les pongan en peligro adentro o fuera de la comunidad y en el seno familiar.

A partir de esta experiencia, como madre de familia me fui dando cuenta de la cantidad de errores que cometía como madre al corregir a mi hijo mayor, el cual es bastante inquieto y difícil de manejar. Yo pensaba que al pegarle de vez en cuando un poco fuerte, gritarle frente a otra persona, el no escucharlo, pellizcarlo, estaba actuando de manera correcta; con la información obtenida en los talleres logre darme cuenta que mi esposo y yo estábamos promoviendo la violencia en nuestro hogar y esto a un futuro podría traer graves consecuencias en la vida de mis hijos y en nosotros como pareja.

Como adultos muchas veces es difícil poder modificar nuestra forma de proceder y más cuando vivimos en una sociedad tan violenta y se ven estos actos como algo normal, a través del proceso de formación que pasamos con PRODESSA aprendí como poder comunicarme con mis hijos y disciplinarlos correctamente sin llegar a la violencia, el poder escucharlos y brindarles información para que ellos estén fuera de peligro.